Las células madre del cordón umbilical pueden obtenerse fácilmente, almacenarse durante muchos años y es relativamente sencillo obtenerlas del cordón umbilical tras el nacimiento de un bebé. La mayoría de expertos están de acuerdo en que el aislamiento de células madre del cordón umbilical es inofensivo, es fácil de realizar y no tiene riesgo alguno para la madre o el niño. Estas células se pueden almacenar durante años y estarían inmediatamente disponibles si fuese necesario utilizarlas. Se puede pensar que quizá también se puedan utilizar para tratar enfermedades mediante terapias que todavía están por desarrollar.

células madre del cordón umbilical

Las células madre del cordón umbilical, al menos potencialmente, se puede utilizar en el mismo niño (lo que se denomina uso autólogo) en un miembro de su familia más cercana, o  incluso en pacientes que no tienen relación familiar con el donante de células madre (uso alogénico relacionado o no relacionado).

El cordón umbilical y la sangre del cordón umbilical son la fuente más accesible de células madre y sin duda es la fuente menos comprometida por las influencias ambientales o de envejecimiento. Según Colin McGuckin, profesor de Medicina Regenerativa de la Universidad de Newcastle «Las células madre del cordón umbilical son más vitales y en algunos casos han demostrado ser más eficientes en los tratamientos que las células madre obtenidas a partir de otras fuentes »

El almacenamiento de células madre obtenidas de la SCU se puede realizar en bancos privados o en algunos países en los bancos públicos. Dependiendo de la legislación de cada estado. Ambas formas de bancos tienen sus méritos específicos. Por ejemplo, las muestras privadas preservadas en bancos autorizados ubicados en España están sujetas a la disponibilidad universal, para hacerlas accesibles en procedimientos de búsqueda de donantes compatibles cuando no se existiera otro donante efectivo o unidades compatibles y disponibles de SCU. Sin embargo las muestras privadas preservadas en bancos autorizados de la Unión Europea, salvo que lo establezca así la normativa del país (como en el caso de España), no están sujetas a dicha disposición universal, considerándose estrictamente depósitos privados no donables.

Es decisión de cada uno dónde almacenar o donar esas células, pero en cualquier caso deberíamos concienciarnos para no deshacernos de ese tesoro que tiramos en cada nacimiento de un bebé.