La enfermedad de Parkinson afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque los síntomas se pueden tratar, no existe una cura conocida. Los científicos están investigando cómo la medicina regenerativa y la ciencia de células madre podrían ser utilizadas para tratar o prevenir esta terrible enfermedad.

Las personas que padecen la enfermedad de Parkinson no disponen de la dopamina suficiente en su cerebro. La dopamina es un producto químico neurotransmisor que permite que los mensajes y órdenes sean enviados a las diferentes partes del cerebro que controlan el movimiento. La enfermedad de Parkinson afecta a las células nerviosas productoras de dopamina en una parte del cerebro llamada sustancia negra. La enfermedad de Parkinson también está vinculada a la formación de agregados de una proteína llamada alfa-sinucleína en el cerebro. Estos grupos de proteínas anormales se denominan cuerpos de Lewy.

A medida que las células nerviosas productoras de dopamina mueren, los pacientes de Parkinson desarrollan temblores y rigidez, y sus movimientos se hacen más lentos. También pueden perder su sentido del olfato o sufrir trastornos del sueño, depresión, estreñimiento y en algunas ocasiones puede aparecer la demencia en etapas posteriores de la enfermedad.

Los científicos todavía están desconcertados por lo que causa el Parkinson. En alrededor de 1 en 10 de los casos, la enfermedad es causada por un problema genético heredado que afecta la producción de la proteína alfa-sinucleína. Esto significa que en nada menos que el 90 por ciento de los casos restante no está claro por qué aparece la enfermedad. Afecta principalmente a personas mayores de 40, pero puede aparecer en personas más jóvenes. Los hombres tienen más riesgo de sufrirla que las mujeres y algunas investigaciones han establecido un vínculo con los pesticidas, mientras que el tabaquismo y el consumo de café parecen reducir el riesgo de contraer la enfermedad, aunque aún se desconocen los motivos.